Paloma, 🐭: Por fin hemos podido volver a vernos... Estamos tan cerca y tan lejos a la vez, que sin darnos cuenta, se nos estaba pasando la vida ... Hoy mientras caminábamos por la naturaleza 🏞️ me he retrotraído a aquellos paseos matinales donde cualquier problema cotidiano quedaba aparcado, al menos de momento, transformando cualquier preocupación en risas. Risas que en muchos casos terminaban siendo carcajadas - de las que Don Pablo podría dar buena fe- Ayyy ... Qué habrá sido del bueno de Don Pablo!... El Paraje que hemos elegido creo que no ha podido ser más acertado, quizá de alguna manera él también nos echaba de menos, porque si no; cómo es posible que un cinco de diciembre hayamos podido ser bendecidas por el sol, transitado por caminos colmados de verde vegetación, rodeadas de flores y mariposas de colores y grupos de amazonas montadas a caballo?!... Parecía primavera, esa qué tanto nos gusta, esa que es preludio de verano y bienestar con nuestros niños... Encontré la ermita...
Con octubre me pasa un poco como con abril... Al comenzar el mes, me entra una especie de nostalgia melancólica inconsciente de vivencias ficticias, acompañada de un pesar casi buscado... ....................... Abril, primavera en ciernes, bautismo de comienzos y esperanzas... En abril emerge la vida, balcones floridos, despierta la tierra verdor en los campos, almendros en flor; se alargan los días se acortan las noches hay vida en la calle a la luz del sol. Abril tiene algo, que cuando se acaba uno muere un poco; un poco de amor... Y pasan los meses, llegamos a octubre y surge de nuevo la misma aflicción... Inicio de otoño filtrado de ocres, caída la hoja, el fin de la flor... Aroma a castañas, comienzo de fríos, poesía, cine, hogar y edredón... Y es que con octubre más que una estación comienza un revuelo en nuestro interior ocaso del cuerpo, alma y corazón... Abril y octubre; octubre y ab...
Más que poesía, surgió una canción... Más que versos, surgió una melodía; quizá en este contexto, no podía ser de otra manera... Ahí siempre estás... En cada viaje, en cada trayecto, en cada acorde que en ese momento suena en la radio... Siempre mi viejo coche irá a buscarte. La ventanilla, mi forma de escapar de la realidad; las gafas de sol, mi escondite; mientras la música va marcando el motivo de mis lágrimas... Miro al horizonte... a veces, canto y siento tu presencia... Cada paisaje lo exploro junto a ti y me transporta a donde quiero estar... Montañas, ríos, pantanos, mares; todo eres y en todo estás... Al llegar al destino, te desvaneces pero no por mucho tiempo... Siempre hay un poema, una canción, un atardecer que me invita a buscarte hasta hallarte dentro de mi alma... Cogida tu mano... Emprenderemos un nuevo viaje juntos...
Comentarios
Publicar un comentario