Hoy regres茅 a aquel embarcadero, aquel que fue testigo de pasiones y besos, aquel de aguas azules y de rosados cielos, aquel de las eternas promesas y te quieros... Hoy he vuelto; y de nuevo fue testigo de grandes sentimientos, mas sus aguas carec铆an de aquel azul intenso y sus cielos rosados, n谩cares de otros tiempos, estaban apagados por la falta de fuego. Las maderas ajadas, y la barca; sin remos... Entonces la nostalgia con su guante silente apret贸 el coraz贸n destrozando mi mente advirtiendo en el lago reflejada mi muerte! Quise gritar mi pena me desgarr茅 por dentro cuando el verde paraje se enlut贸 en un momento, y asumiendo la vida tras un hondo silencio, retrat茅 aquel instante en el embarcadero!...