SU ROSTRO...
A la soledad elegida entre silencios, sin más compañía que una vela, entre aroma a castañas otoñales siento, por fin, la paz que me consuela... De forma involuntaria el garabato surge espontáneamente sin cautela dibujando un rostro a grandes rasgos en una servilleta... Es un rostro con signos de cansancio, en sus ojos se siente la impotencia de intentar transmitir tantas palabras que calla por prudencia... Todo está bien digo en voz alta en ese instante; todo está bien, mientras beso el papel y apago la vela...