Siempre supe del destiempo pero pensé que el amor lo vencería... Con los años el tiempo me presentó al destiempo y en el saludo del corazón brotó la herida... Me rendí a la vida; cuanto menos te escribo más te pienso, creo que me acostumbré a llevarte en este alma mía eternamente, aprendiendo a sentirte en mi interior compartiendo contigo mi presente... Me rendí a la vida, pero no a la muerte. Ahora que sé de tu existencia esquivaré al destiempo y con suerte, cuando llegue la hora iré a buscarte y te abriré mi alma para siempre... ~ Cuando llegue la hora iré a buscarte y te abriré mi alma para siempre ~