ATARDECE...
ATARDECE ... Atardece... Ya pone el mar la escalera para su sol de la tarde, ¡qué no caiga!; ¡Qué baje cada peldaño acompasando el instante!, con prestancia... Y que solemne descienda tiñendo el cielo de sangre; sanando cualquier herida con la sal y el oleaje... Qué se pierda entre las aguas sumergiendo su figura, y que repose tranquilo mientras arriba la luna... Y el último resplandor, guíe a las miles de estrellas apagadas de repente; víctimas de la pandemia...