EN EL EMBARCADERO...
Hoy regresé a aquel embarcadero,
aquel que fue testigo
de pasiones y besos,
aquel de aguas azules
y de rosados cielos,
aquel de las eternas
promesas y te quieros...
Hoy he vuelto;
y de nuevo fue testigo
de grandes sentimientos,
mas sus aguas carecían
de aquel azul intenso
y sus cielos rosados,
nácares de otros tiempos,
estaban apagados
por la falta de fuego.
Las maderas ajadas,
y la barca;
sin remos...
Entonces la nostalgia
con su guante silente
apretó el corazón
destrozando mi mente
advirtiendo en el lago
reflejada mi muerte!
Quise gritar mi pena
me desgarré por dentro
cuando el verde paraje
se enlutó en un momento,
y asumiendo la vida
tras un hondo silencio,
retraté aquel instante
en el embarcadero!...

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