POLVO DE ASFALTO.
A veces todo lo bello
deja de tener sentido,
el sol del amanecer,
el mar cuando está bravío,
la alfombra de oro sonora
en el otoño amarillo,
los olores y las risas
de cuando éramos niños.A veces el alma enferma
y solo queda el asfalto
asfalto triste y viejuno,
asfalto abandonado,
asfalto oscuro y sombrío,
asfalto resquebrajado.
A veces, la paz se encuentra
en cielos descoloridos
en señales derrotadas
que ya no tienen sentido,
a veces uno contempla,
con aire desinhibido
cómo todo lo luchado
no era parte del destino;
a veces la vida dice...
vas a andar nuevos caminos,
y la voluntad escapa
y te sientes desvalido.
A veces, el gris asfalto,
tan llorado y consumido,
es nuestra pista de escape
para luchar lo sentido.
Y corres huyendo de algo
que consideras olvido,
y corres con el dolor
propio de un pájaro herido;
y vacío y ya sin fuerzas
continúas el camino
y no quieres que haya metas,
ni finales, ni destinos,
solo tú con el asfalto
y con el cielo infinito,
viendo caer tu mochila
liberando tus berridos
y gritando tu dolor,
con el eco establecido.
Porque...
Cuando la vida te habla
y sacude contundente
y parte en dos tus entrañas
y te enseña bien los dientes;
y te toca a fondo el alma
y se ensaña hasta morderte...
Solo te queda correr,
huir y gritar de frente
expulsando ese desgarro
hondo de cuerpo y de mente,
y olvídate de ganar
esa batalla indecente,
ante el polvo del asfalto
solo te espera la muerte.
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